Con el cielo encapotado y una creciente oscuridad, la tarde de ayer fue de alto riesgo para las fuerzas de seguridad del estado; y una prueba para la Subdelegación del Gobierno: a una manifestación legalmente autorizada de La Falange de Guadalajara se unía una convocatoria no solicitada de grupos antifascistas, como reacción contra la primera. Ambas organizadas con apenas una hora de separación, y con recorridos demasiado próximos. Los antifascistas planeaban comenzar la marcha en el Parque de San Juan Bosco (cerca de la Prisión); y concluir su recorrido en la Plaza de Santo Domigo, a apenas unos metros de donde se iban a concentrar los miembros de la Falange. Por su parte la marcha de los falangistas discurriría desde el Parque de La Concordia hasta la Plaza del Jardinillo. De tal manera, que era elevada la posibilidad de que ambas coincidieran en la Plaza de Santo Domigo.La manifestación antifascista comenzó a las siete de la tarde y reunió a unas 50 personas, entre un fuerte despliegue policial, que incluía al menos una cincuentena de agentes antidisturbios. Los concentrados portaban pancartas en las que se podían leer «Nazis fuera de nuestros barrios» e «Ilegalización de actos racistas». Tras un intento abortado por el despliegue policial, de marchar hacia la Plaza de Santo Domingo, al final los concentrados optaron por permanecer en el parque y corear consignas como «No es un delito ser antifascista». Algunos denunciaron insultos y empujones de los agentes, quienes en ningún momento tuvieron que cargar. La Concordia. Una hora después, a las ocho de la tarde, en el Parque de La Concordia iniciaba su marcha la manifestación de la Falange de Guadalajara que logró reunir a otras 50 personas, y que contó con la presencia de los máximos dirigentes de la formación encabezados por el Jefe Nacional de Falange Manuel Andino Lobo, y el Secretario de Acción Política Ricardo Sáenz de Ynestrillas. Convocada bajo el lema «La Crisis se llama democracia liberal», la marcha transcurrió entre fuertes críticas hacia las principales centrales sindicales, los partidos democráticos, y puntuales insultos a los medios de comunicación. En declaraciones a los periodistas, Ricardo Sáenz de Ynestrillas consideró que «el sistema había entrado en crisis y que tanto la derecha como la izquierda responden al mismo patrón». Como solución propugnó «el derribo de las estructuras del capitalismo y de la democracia liberal» y su sustitución.MPS. Sin embargo, para la policía el día había empezado ya por la mañana, con el torneo de fútbol convocado por el Movimiento Patriota Socialista para la «liberación de los presos políticos», y al que acudieron unas 60 personasl. Escoltados por una treintena de policías jugaron en las pistas del Barrio de La Amistad.
JMR



